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Métricas del embudo de ventas: cuatro números y quince minutos

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Leandro ValenciaFundador · Sistema TRANSFORMA
20 de septiembre de 20267 min de lectura
Métricas del embudo de ventas: cuatro números y quince minutos

Respuesta rápida

Las métricas del embudo de ventas son cuatro: alcance, toques, conversaciones en las que respondieron y citas o trabajos. Se anotan el viernes. Se arregla el primer número en cero, de arriba hacia abajo.

Métricas del embudo de ventas son cuatro números: si te vieron, si tocaron, si contestaron y si agendaron. No son los me gusta. Ana, fisioterapeuta a domicilio, los anota el viernes en quince minutos. El recorrido está en el embudo de ventas en redes sociales.

Los cuatro números

Cada número es una puerta. Si una está cerrada, las de abajo no informan: no hay a quién convertir.

NúmeroQué cuentaQué no cuenta
AlcanceCuentas que vieron una pieza de atracción, sobre todo gente que no te sigueEl total de la cuenta en el mes, mezclado con historias de tu familia
ToquesVisitas al enlace o mensajes que traen la palabra que pedisteUn «hola» suelto de alguien que ya te tenía guardado
Conversaciones útilesChats en los que la persona respondió tu primera preguntaEl saludo automático, o un mensaje que nadie contestó
Citas o trabajosLo que quedó en la agenda o se cobróUna promesa de «luego te confirmo»

Ana, en una semana concreta: el video de la silla llegó a 900 cuentas. Seis personas escribieron ESPALDA. Tres respondieron cuando ella preguntó si el dolor era al estar sentada. Una agendó. Esos son los cuatro números de esa semana: 900, 6, 3 y 1. Con eso se decide. Con «me fue bien en redes» no.

El me gusta puede acompañar al alcance. No lo sustituye. Una pieza con 40 me gusta de siempre los mismos y 200 cuentas alcanzadas está más quieta que una con 4 me gusta y 900 cuentas nuevas.

Dónde se mira cada uno, sin un tablero

No hace falta unir aplicaciones. Cada número vive en un sitio que ya abres.

Alcance. En la propia publicación, no en el resumen de la cuenta. Abres el video de atracción de esa semana y lees las cuentas alcanzadas. Si publicaste dos, anotas las dos y te quedas con la que salió de tus seguidores. El resumen mensual mezcla piezas de confianza, historias y el video, y esa mezcla no te dice qué problema enganchó.

Toques. Dos lugares, y solo cuentas uno si no tienes los dos. Las visitas al enlace de la bio, en las estadísticas del perfil, durante los días en que pediste el paso. Y, más limpio, los chats que llegan con la palabra. ESPALDA es un toque. «Info» también, si eso pediste. Un hola sin la palabra puede ser un cliente viejo: no lo sumes a esta fila hasta saberlo.

Conversaciones útiles. En la lista de chats de esa semana. Útil significa que la persona contestó la pregunta, no que el mensaje de bienvenida salió. Ana pregunta si el dolor es al estar sentada o también al caminar. Si responden eso, suma. Si leen y no escriben más, no suma, aunque el chat exista.

Citas. En la agenda, no en la memoria. Una cita es un nombre con día y hora. Un «te aviso» se queda fuera hasta que el día existe. Si vendes un trabajo y no una cita, la fila es el trabajo cobrado o agendado, el mismo criterio.

De qué puerta salió cada cita, cuando ya hay más de una, se anota con el método de atribución básica: una pregunta, «¿de dónde me escribiste?», y una columna en la misma nota. No es un quinto número del embudo. Es la etiqueta del cuarto.

Una revisión de 15 minutos

El viernes, a la misma hora, con el cuaderno y el teléfono. Si se alarga a una hora, estás rediseñando la semana en vez de leerla.

MinutoQué hacesQué anotas
0 a 4Abres solo las piezas de atracción de esta semanaAlcance de cada una. Marcas cuál salió de tus seguidores
4 a 8Cuentas mensajes con la palabra y, si lo tienes, las visitas al enlaceToques. No sumes saludos de clientes viejos
8 a 12Recorres esos chatsCuántos respondieron la primera pregunta. Cuántos tienen día en la agenda
12 a 15Miras la fila de arriba que esté flojaUna frase: qué cambias el lunes. Nada más

La nota de Ana esa semana quedó así: 900 / 6 / 3 / 1. La frase del lunes: «el video se ve y escriben; de tres que responden, agenda una. Acortar la segunda respuesta y ofrecer dos horarios, no cinco».

No se compara con la cuenta de otro oficio. Se compara con tu viernes anterior. Si el alcance pasó de 200 a 900 y las citas siguen en una, no celebras el alcance ni cambias de tema. Lees la puerta de abajo.

Qué número arreglar primero

Se arregla el primer número flojo, contando desde el alcance hacia la cita. Arreglar uno de abajo mientras el de arriba está en cero es pintar una puerta a la que nadie llega.

Si el alcance es el flojo. Pocas cuentas, y ninguna fuera de tus seguidores. El lunes se cambia el problema de la primera frase, no la hora de publicación ni la música. Ana no toca el chat. No hay suficiente gente nueva como para juzgarlo.

Si hay alcance y casi no hay toques. El video se vio y no pediste el paso, o el paso no tenía palabra ni enlace. El lunes se reescribe la historia del pedido. No se graba otro video «mejor». En la quincena en que Ana dijo «escríbeme» sin palabra, el alcance no era el problema. El pedido sí.

Si hay toques y casi no hay conversaciones. Escribieron y no respondieron tu pregunta, o no respondiste tú el mismo día. El lunes se acorta la bienvenida a dos líneas y una pregunta. No se cambia el video que ya los trajo.

Si hay conversaciones y no hay citas. Entendieron y no apartaron día. Casi siempre el precio aparece tarde, la respuesta es un párrafo, o ofreces «cuando puedas» en vez de dos horas concretas. El lunes se ofrece martes 4 o jueves 10, y el precio de partida va en ese mensaje. El video de 900 cuentas se queda quieto.

Una sola frase en la nota, un solo cambio el lunes. Dos cambios a la vez te dejan sin saber cuál movió el número del viernes siguiente.

Para seguir el recorrido completo, no solo la medición, vuelve al embudo de ventas en redes. Si quieres armar la pieza que el número flojo está pidiendo, entra al módulo 3. Si todavía no tienes cuenta, regístrate y anota estos cuatro números antes de abrir otra red.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las métricas del embudo de ventas? Cuatro: cuentas que vieron la pieza de atracción, toques al enlace o a la palabra, conversaciones en las que la persona respondió y citas o trabajos con día. Los me gusta y los seguidores no sustituyen a ninguna de las cuatro.

¿Necesito un tablero o un programa para medirlas? No. El alcance está en la publicación. Los toques, en la palabra del chat o en las visitas al enlace. Las conversaciones, en la lista de chats. Las citas, en la agenda. Una nota con cuatro filas alcanza.

¿Cada cuánto se revisan? Una vez por semana, quince minutos, el mismo día. Quince días sirven para ver si el camino existe. Un solo video no alcanza para declarar que la red no sirve, ni para cambiar las cuatro puertas a la vez.

¿Qué número arreglo si varios están bajos? El de más arriba. Si casi nadie ve la pieza, no reescribas el chat. Si la ven y no tocan, no grabes otro video: pide el paso. Si tocan y no conversan, acorta la bienvenida. Si conversan y no agendan, ofrece dos horarios y el precio.

¿Un mensaje de un cliente viejo cuenta como toque? No en esta nota. El embudo mide gente que no te tenía guardada. El cliente que escribe cada mes importa para la caja y se anota aparte, no infla el alcance ni los toques de esta semana.

¿Y si el alcance es alto y la cita es una? No cambies el tema del video. Mira la puerta de abajo que se cayó: toques, respuestas o agenda. En el ejemplo de Ana, 900 cuentas y una cita dicen que el video ya hizo su trabajo y el cierre está en el chat.

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